
Son muchas las personas que hacen posible este proyecto, pero hoy queremos compartir contigo los rostros de nuestro back office y un pedacito de nuestra historia, la particular, y la común como equipo.
Dicen que lo igual atrae a lo igual, pero pese a que cada uno de nosotros tiene una identidad definida y única, hay algo que tenemos en común desde antes incluso de coincidir en La Pixavina: aportar nuestro granito en nuestro entorno para hacer este mundo un poquito mejor.
Ahora, gracias a La Pixavina, hemos unido sinergias para que ese entorno se amplíe y llegue muy muy lejos y a cuanta más gente, mejor. ¡ Gracias a ti!


JAVIER
Javier es nuestro fundador, el boss (nosotros le llamamos así cuando no nos oye). Profesor de taichi de vocación, su propósito es mantener en forma y conectar cuerpo y mente de sus alumnos a través de ésta actividad.
Yo os podría contar muchas cosas más sobre cómo el mundo es un lugar mejor gracias a Javier, pero tendríamos que hablar de la vida privada de otras personas, así que… ssshhhhhh
Hace algunos años se graduó como emprendedor con honores, y tras mucho esfuerzo, levantó un negocio en el sector cerámico. No satisfecho con disfrutar de la estabilidad económica que le aportaba su empresa, buscó la manera de ir más allá para dejar huella y en el año 2022 empezó a gestar La Pixavina: un espacio donde artistas noveles tuvieran la oportunidad de difundir sus diseños a través de prendas textiles.

ALMA
En su tiempo libre, Alma es colaboradora activa en casi cualquier iniciativa en la que crea (que no son pocas). Desde protectoras de animales, sindicatos o centros sociales.
Si Javier fue el encargado de gestar La Pixavina, Alma fue la que dio a luz la web. Es la encargada de subir los productos y mantener al día toda la tienda online.
Por si esto fuera poco, además, como técnico de imagen, es la encargada de grabar y editar los videos en los que os presentamos a nuestros artistas y colaboradores.
Además, Alma también se implica en la comunicación del proyecto, aportando ideas creativas para mejorar la visibilidad de La Pixavina. Su energía y compromiso hacen que cada detalle cuente y que el proyecto siga creciendo día a día.



SARA
Sara, es la cara visible de La Pixavina. Forma parte del equipo como diseñadora gráfica y logística de la empresa. Se encarga del retoque digital, la impresión textil y las redes sociales.
Como profesional de técnicas artísticas plásticas cree en la creatividad como un medio de comunicación, expresión y desarrollo personal, ejerciendo talleres de dibujo y pintura. Además, como aficionada a todo tipo de artes, formó parte de una compañía de teatro durante 11 años. ¡Es una creativa en potencia!
Su principal motivación es hacer de este mundo un lugar mejor para todos amando la naturaleza y fomentando la inclusión social y la igualdad como un derecho humano. Colabora con una ONG junto al colegio Plurilingüe Manantial Antonino.
Sara es quien abrió la puerta para poder colaborar con este colegio fundado por Rusmila Okuale, con la que mantiene una bonita amistad desde hace años.

ANA
Ana es la última incorporación al equipo, aunque por cómo se ha integrado, cualquiera diría que lleva aquí desde el principio. Administrativa de profesión, es de esas personas que tiene los números bajo control… y casi todo lo demás también.
Porque sí, Ana sabe de números, pero también sabe de personas, de organización y de sacar adelante lo que haga falta cuando todo parece un poco caos (que a veces pasa, no vamos a engañarnos).
Solidaria por naturaleza —de las de verdad, sin postureo— siempre ha estado vinculada a proyectos con propósito. Además, es deportista y lleva su propio club de fútbol femenino, donde transmite valores que van mucho más allá del deporte.
Cuando descubrió la esencia de La Pixavina, no tardó ni un segundo en imaginar todo lo que se podía hacer para ayudar, crecer y seguir dejando huella.

